¿Cómo se puede mejorar una empresa?

Esta pregunta está constantemente en la mente de las personas y la respuesta puede ser muy variada, pero una de las estrategias que se pueden implementar es transformando la estructura de la organización, es decir, la empresa se puede enfocar en:

El cliente interno

Recordemos que anteriormente las corporaciones únicamente se concentraban en generar ingresos sin tener en cuenta a los trabajadores, hoy en día, esa historia ha cambiado. Aquella compañía que se preocupa y pone especial énfasis en los miembros que la integran sabe perfectamente que ellos son clave esencial para el desarrollo y crecimiento de la empresa. Por ello, es importante dejar de lado ese pensamiento tradicional acerca de que los trabajadores únicamente son mano de obra y evolucionar este pensar para que en verdad exista un cambio que pueda ayudar al posicionamiento de la empresa. Por otro lado, es necesario otorgarles a los empleados las herramientas necesarias para aumentar su productividad, como lo es el uso de un software administrativo.

Es importante recalcar que los cambios organizacionales deben de involucrar a todos los miembros, es decir, alto mando, gerencia y niveles operativos. Esto con el objetivo de que las personas de alto mando sepan que cada uno de sus integrantes tienen necesidades e intereses diferentes, y así formar estrategias que permitan ayudar a todos los integrantes de la organización.

Modificar el concepto de poder

Es otro cambio estructural que se da a nivel administrativo. Se modifica la cultura autoritaria, es decir, este gesto de poder absoluto en el cual únicamente se hacen las cosas de acuerdo a la autoridad, independientemente de lo que piensen o quieran los miembros de la organización; y surgen los líderes. Debemos tener en cuenta que no todas las personas pueden llegar a ser buenos líderes, por ende, es necesario que la empresa realice un examen diagnóstico en el cual se escoge a aquel miembro de la empresa que cumpla con ciertas capacidades (coordinación, organización y motivación a sus equipos) para ser un buen líder. Para mejorar la interacción del líder hacia los miembros y viceversa, la productividad y el desempeño laboral, es necesario que toda compañía tenga muy en cuenta también otras capacidades esenciales:

  • Capacidad técnica: facilidad de manejo de herramientas y técnicas, conocimiento alto del trabajo y capacidad analítica,
  • Capacidad humana: habilidad para trabajar con otras personas, que la persona sea decisiva en la toma de decisiones, abierto a opiniones y suposiciones.
  • Capacidad intelectual: saber que la empresa es un todo y que hay ciertos elementos que pueden influir en ella.

La unión de estas capacidades y las de base, ayudará a que en la empresa no sea vista como un sólo hombre autoritario el que la maneja, sino que sea la unión de buenos líderes y la colaboración de todos los trabajadores los que conforman a la organización y la estructura de la compañía. Al igual, a que las instrucciones sean mejor comprendidas por los empleados.

Generar nuevos valores organizacionales

Se debe de modificar el viejo concepto de valores burocráticos y mecanizados por valores organizacionales basados en ideales humanistas, es decir, el tipo de liderazgo se centra más en las necesidades humanas (confianza mutua, la responsabilidad compartida, etc…). Los valores que se deben de manejar necesitan estar acordes al compromiso con el público externo como en el interno.

Se puede recalcar que para que haya una mejora en la empresa, es primordial que no exista resistencia por parte de las personas en cambiar ciertas actitudes, se debe de tener las ganas de aprender y de ser abierto a las opiniones de los demás y, sobre todo, saber la importancia del público interno.